El patio interior, que alberga unos majestuosos
ejemplares botánicos, es uno de los más
grandes del centro histórico de la ciudad. En
la restauración se han respetado tanto las plantas
y arbolado, como su ubicación originaria, aportando
al entorno un microclima propio del mediterráneo.
Destacan la palmera Washingtonia (de más de 200
años), los naranjos, típicos en jardinería
urbana valenciana, y el jazmín. |