El amplio portalón de la calle
Caballeros nos conduce hasta un patio empedrado y delimitado
por una serie de arcos que se recuperaron en la restauración.
Todos los accesos del edificio se estructuran en torno
a este patio, así por ejemplo, las escaleras
laterales del portalón de entrada, típicas
de las construcciones del medievo, conducen al entresuelo.
Dos accesos más conducen a los dos sótanos
del edificio. Uno de ellos, junto al antiguo pozo, está
coronado por un arco gótico.
Destaca por su gran riqueza patrimonial la escalera
principal, que arranca de un zaguán situado a
la derecha del pórtico, con pasamanos de madera.
|